Desde niña me ha gustado armar rompecabezas, lo malo es que no puedo armarlos sola, necesito de un aliado casi siempre, caso contrario me estanco y no consigo avanzar. Este de aquí lo armé con Roxana el año pasado cuando trabajábamos juntas. En nuestros momentos de ocio en la oficina nos acercábamos a la mesa y poníamos algunas piecitas.
El arte es uno de mis principales intereses y dentro de ello, la pintura particularmente. Entonces, el armar rompecabezas de mis pinturas favoritas es algo que disfruto muchísimo, es una forma de unir dos cosas que me apasionan.
Este cuadro se llama “Der kuss” (El beso) y es de Gustav Klimt un afamado pintor austriaco. El cuadro muestra a una pareja en una postura un poco extraña porque no sabes si están parados o arrodillados y donde termina uno y comienza el otro. Aunque puedes diferenciarlos por las vestimentas, el hombre lleva en su túnica figuras geométricas (o fálicas para algunos) y en tonos grises, mientras que en la mujer son figuras circulares, florales y con colores vivos. Por otro lado el fondo es de un color entre verduzco y marrón, ellos se encuentran sobre una especie de pradera, llena de pequeñas flores de diferentes colores que termina bruscamente en una especie de precipicio.
Ha habido diferentes interpretaciones de este cuadro, algunos dicen que la posición de la mujer delata un rechazo al beso del hombre, a quien no se le ve el rostro pero si las manos sosteniendo el rostro y la nuca de la mujer. Pero para mí es todo lo contrario (será que soy una romántica incurable?) A mí la sensación que me transmite la mujer en este cuadro, es de un total apego a su amante, mientras una de sus manos se entrelaza con la mano de él la otra lo abraza, mostrando una cara placenteramente ruborizada recibiendo el beso con los ojos cerrados.
Un número considerable de las obras de Klimt fueron confiscadas por la dictadura nazi durante la ocupación de Austria. Al avance de las tropas aliadas, y al ver que estas obras se convertirían en botín de guerra, los nazis decidieron, por desgracia, quemar el castillo donde estas permanecían confiscadas. Esto sin duda valorizó la obra del pintor, de hecho su pintura “El retrato de Adele Bloch-Bauer I” fue vendida en 135 millones de dólares el año 2006 convirtiéndose así en la pintura más cara de la historia.
Para mí este es el cuadro más representativo de Klimt, me encanta porque es romántico pero a la vez muy erótico, como lo son los besos... que muchas veces te desarman y te pueden elevar hasta el mismo cielo o también pueden ser el preludio de algo más íntimo y profundo.
En la foto aparece el momento triunfal cuando coloqué la última piecita del rompecabezas!
Les dejo también una fotito de la pintura para que puedan apreciarla con mas claridad :)

